El reto
Henkel, líder global en productos de gran consumo, trasladó su sede central suiza a un nuevo espacio premium en Basilea, ubicado en la tercera planta del edificio Baloise East, un emblemático proyecto de Valerio Olgiati en pleno distrito corporativo y financiero de la ciudad.
En el marco de esta transición, colaboramos con ISG Switzerland para materializar su cultura de marca, visión de producto y compromiso con la innovación en una experiencia espacial coherente capaz de mejorar la calidad de vida laboral de sus equipos.
El resultado
Un entorno dinámico diseñado para potenciar la interacción y el sentido de pertenencia. Nuestra intervención transforma una planta de oficina convencional en un espacio de trabajo moderno y multifuncional, con diversas tipologías adaptadas a las nuevas formas de trabajar. Desde zonas comunitarias abiertas a espacios para la concentración y el trabajo en equipo, el concepto flexible fomenta el desarrollo de actividades compartidas y una colaboración fluida.
La estrategia de smart working de Studio Banana responde a las necesidades evolutivas de la organización, equilibrando espacio inmobiliario, el bienestar del staff, el trabajo móvil y la tecnología de forma integral. Cada decisión refleja la cultura de marca y el concepto global smartwork@office de Henkel, reforzando su identidad organizativa y el legado de sus productos, a la vez que honra la identidad local.
Descubrimiento
¿Cómo es un espacio de trabajo preparado para el futuro?
Para responder a esta pregunta, y como parte fundamental del proceso de diseño, identificamos tres pilares clave que guiaron la visión del proyecto:
- Local: celebrando la arquitectura y cultura de Basilea para crear un fuerte sentido de pertenencia.
- Representativo: reflejando la marca, la cultura y la historia de producto de Henkel.
- Dinámico: con espacios inspiradores que fomenten la conexión, la colaboración y la motivación.
Look & feel
Espacios de trabajo dinámicos
El diseño transforma una simple planta en una topografía de productividad. Equilibrando la solidez arquitectónica del edificio, diferentes espacios equipados con mobiliario de Vitra forman un ecosistema de transición fluida entre zonas para la concentración y espacios de colaboración intensiva.
Las paletas de color y los materiales de suelo marcan el ritmo de la jornada laboral: verde intenso para áreas comunitarias, puestos de trabajo y zonas de alto tránsito, y un rojo sofisticado en salas de reuniones destinadas a sesiones formales y toma de decisiones. En la recepción, un tono arena cálido inspirado en las orillas del río Rin recibe a staff y visitantes, creando una entorno de trabajo acogedor y hospitalario.
Distintas intervenciones a medida mejoran el confort y el bienestar: mientras que las cortinas atenúan la rigidez de la fachada y modulan la entrada de luz natural, los paneles acústicos aportan privacidad a las zonas colaborativas. Un sistema de iluminación adaptativa acompaña los ritmos circadianos, favoreciendo diferentes modos de trabajo a lo largo del día.
El espacio comunitario: el epicentro de la conexión
La cocina es el corazón del espacio: una gran área abierta diseñada para favorecer los encuentros informales, la socialización y las formas de trabajo más flexibles. La preside una estructura de “podio” que dialoga con la arquitectura original del edificio, aportando calidez y creando una experiencia lúdica.
Del credo global a la identidad local
A lo largo de las zonas de transición, la historia de Henkel cobra vida. Anuncios históricos evocan algunos de los hitos que han marcado su evolución, mientras que las galerías de producto se convierten en la expresión tangible de su legado y cultura de innovación.
La identidad local se integra de forma natural en todo el espacio. Referencias al skyline de Basilea, a los tradicionales barcos que navegan el Rin y a las emblemáticas linternas del Fasnacht establecen un diálogo sutil con la cultura de la ciudad. Este lenguaje se extiende hasta la cocina, donde los azulejos reinterpretan los colores y patrones de los tejados de su centro histórico.
Conclusión
Más que una oficina, este nuevo espacio de trabajo se concibe como un ecosistema flexible que acompaña las diferentes dinámicas diarias. Un entorno versátil donde los equipos transitan con naturalidad entre distintas formas de trabajar, colaborar y relacionarse, dentro de una experiencia que tangibiliza los valores de la marca.
El resultado es un espacio humano y acogedor que se siente como un hogar. Un lugar diseñado para generar bienestar, conexión y sentido de pertenencia, reflejando la cercanía con la que los productos de Henkel acompañan nuestra vida cotidiana.