Conversaciones ‘Out of the box’ Nº2: El bienestar significa mucho más de lo que crees

Insights | 21 de mayo de 2019

Despina Katsikakis explora el papel esencial que los bienes inmuebles juegan en el bienestar y por qué el sentirse bien en un espacio puede ser la clave para impulsar el rendimiento.

Como parte de “Think Work Out the Box”, nuestro libro sobre la transformación del espacio de trabajo, Studio Banana se ha sentado con líderes de varias industrias para conocer sus ideas sobre cómo las herramientas y los entornos pueden servir mejor a la fuerza laboral contemporánea.

Despina Katsikakis es la directora de Occupier Business Performance de Cushman & Wakefield, aprovechando su conocimiento mundial en proporcionar una aportación en el contexto cambiante del trabajo y su impacto en la participación del personal, la productividad y el bienestar. Apasionada por el impacto positivo que la integración en los entornos puede aportar a la vida de las personas, su enfoque holístico ha sido incalculable para los clientes corporativos y los propietarios que buscan atraer a dichas corporaciones.

Este es un fragmento donde se examinan los cuatro factores que Despina cree que son fundamentales a la hora de crear espacios de alto impacto que mejoran el bienestar personal y ayudan a las corporaciones a navegar en el complejo panorama empresarial.

El espacio que nos da forma

El bienestar, obviamente, es un tema muy complejo y es uno de los que necesita ser entendido en un contexto más amplio: no se limita solo a los aspectos físicos, ni puede regularse simplemente por una política o por una comunidad. Dado el espacio central relacionado con el trabajo en la sociedad de hoy, el diseño del espacio laboral de uno, evidentemente juega un papel importante a la hora de apoyar o socavar el bienestar personal.

Tal vez deberíamos ser directos a la hora de preguntarnos cuál es nuestro entendimiento o definición sobre lo que es bienestar. Somos conscientes de la definición “no estar enfermos”, o “sentirse bien”, pero no se corresponde exactamente con estar “bien”. El objetivo debería ser siempre operar en un estado de bienestar óptimo, lo que conlleva no solo sentirse sano y seguro, sino también con confianza, seguro de sí mismo e integrado socialmente: solo bajo estas condiciones podemos proporcionar una contribución eficiente e importante, ya sea para nuestras compañías como para nuestras familias.

Y luego, el resto sigue de manera natural: ¿por qué considerar el bienestar como un factor del espacio laboral? ¿Por qué las compañías deben tratar el bienestar de su personal como un tema serio?

La respuesta se reduce a la simple razón de que el personal corresponde al 90% de sus operaciones. Si aspiras a limitar los gastos de la compañía, definitivamente deberías aspirar a optimizar el rendimiento humano, lo que implica incrementar la felicidad humana. Esto tendrá, en consecuencia, un fuerte impacto, entre otras cosas, en el presupuesto general.

O, con otras palabras: si aplicamos demasiado esfuerzo en ahorrar el 10% de una operación, mientras que casi las tres cuartas parte del otro 90% están representadas por personas que no tiene ninguna inspiración en el trabajo o no participan, se convierte en algo imperativo reconsiderar nuestro enfoque.

A cambio, si aspiras a mejorar el bienestar de tu personal, esto creará una diferencia en tu negocio: el bienestar no es, en ese sentido, algo agradable y acogedor (pero no necesario), sino más bien un catalizador significativo para crear una sociedad positiva y productiva.

Ahora, volvamos a los objetivos, contextos y configuraciones que realmente mejoran nuestro bienestar. Como hemos mencionado anteriormente, debemos pensar en ello en un nivel macro y micro. En el nivel macro, los problemas de flexibilidad y comodidad son ciertamente cruciales. Según mis conocimientos, alrededor del 85% de las personas sufren un estrés significativo cuando se trasladan a diario a los centros urbanos. Con el fin de reducir ese estrés, y, por lo tanto, contribuir al bienestar de los empleados, la compañía debe ayudar con el aprovechamiento del tiempo y la ubicación. Con ello, quiero decir uno debe pensar más allá de la oposición de trabajar o bien en la oficina o bien en casa. La opción de tener la flexibilidad de combinar ambas podría sustancialmente mejorar el bienestar personal. Y en el diseño del espacio de trabajo, se debe tener en cuenta esta posibilidad.

Al descender un nivel, de la escala macro a la micro, es importante considerar lo siguiente: cuando decides trabajar en tu oficina, ¿qué marco físico de trabajo te espera y cómo este responde a tus necesidades reales? El diseño de alta calidad de una oficina garantizará una funcionalidad y comodidad excelente en el espacio de trabajo. Y con el fin de asegurar ambos, uno debe ofrecer diferentes tipos de espacios. El plano abierto, al igual que los cubículos repetitivos y monótonos, está obsoleto a la hora de no responder adecuadamente a las necesidades específicas de los métodos de trabajo de hoy. En el plano abierto, el ruido y las distracciones no permiten que las personas se centren en su trabajo, provocando nerviosismo, irritabilidad e ineficacia. Los cubículos, por otro lado, no fomentan la comunicación, el intercambio, y con frecuencia, reuniones informales muy productivas. A cambio, un espacio de trabajo que permite un bienestar óptimo equilibrará varios tipos de espacios para los elementos diversos, cambios de ritmo y necesidades que se presentan a lo largo de la jornada laboral.

Además, es esencial prever las aportaciones controladas por el usuario,aprovechar IoT (Internet de las cosas) y facilitar la creación en colaboración y la personalización. Nuestras expectativas con respecto a estas inquietudes adoptan su forma a través de nuestras experiencias con el estilo de vida contemporáneo y los dispositivos domésticos. Nos hemos acostumbrado a personalizar nuestros entornos a nuestras necesidades: nos gusta atenuar nuestras luces, controlar el aire, la superficie de trabajo, etc., a nuestra conveniencia. Esto crea un notable cambio tecnológico, y además una oportunidad de diseño fantástica.

No obstante, para que tus colaboradores prosperen, uno tiene que pensar más allá: es decir, no solo responder a las necesidades y la conveniencia, sino que el espacio de trabajo debe ser memorable. Tiene que captar tu atención, disfrutarlo y sorprenderte. Puede ser un espacio especial, un trabajo de arte increíble que te inspira y que funciona como un motor de dinamismo.

Todas las empresas, generalmente, poseen una clara visión sobre su resultado óptimo deseado. Por tanto, si tienes claro cuáles deben ser tus resultados finales, como paso siguiente deberías pensar en los comportamientos que te permiten proporcionar este rendimiento óptimo. Y como paso más allá, algo a tener en cuenta que a menudo se ignora, que es la calidad y organización de los espacios y políticas que permiten estos comportamientos en los espacios laborales. En otras palabras, necesitas comenzar con el resultado deseado, después entender qué actitud proporcionará los resultados óptimos, y después desarrollar la solución de diseño y políticas que apoyarán en realidad esos comportamientos que permiten a la compañía alcanzar su pleno potencial.

La conversación completa donde Despina describe la importancia de las experiencias auténticas y la reducción del desaprovechamiento, pueden encontrarse en el capítulo “Bienestar holístico” de “Think Work Out of the Box”.

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